Por otra parte, sin unos mínimos datos históricos se hace difícil de comprender cómo es posible que un camino de tantos kilómetros atraviese la montaña de una forma tan atrevida, y nos preguntamos quién acometió este proyecto y para qué. Aunque la primera travesía del Cares la realizasen montañeros meritorios como los ingleses Abel Chapman y Walter J. Buck, junto con el Marqués de Villaviciosa, Pedro Pidal (primero también en subir a la cima del Naranjo de Bulnes), la popularización de la ruta no llegaría hasta bien entrado este siglo y después de determinadas obras que habilitaron la senda para el tránsito de cualquier persona.

La ruta más antigua tenía un trazado sensiblemente diferente al actual. En un principio fue de uso exclusivamente pastoril y sólo después de 1916 cambiaron las cosas. Este fue al año en el se comenzó a delimitar un sinuoso y precario sendero para que los operarios de la compañía Electra de Viesgo pudieran vigilar y mantener un canal de agua, canal que transportaba parte del caudal del Cares para su aprovechamiento hidroeléctrico en la Central de Camarmeña.

La construcción de esta central eléctrica supuso el ensanche mínimo de una vereda con continuas subidas y bajadas, desde la presa de Caín hasta Camarmeña. Por aquel entonces se tardaban unas siete horas en ir de Poncebos a Caín. Posteriormente, la vía habilitada fue utilizada para llevar los productos agrícolas desde Caín a los mercados de Cabrales, y sólo en los años 40-50 se construyó la actual senda para mejorar el mantenimiento del canal. La ruta fue abierta a base de picos y dinamita y en las últimas décadas se han ido mejorando determinados tramos para garantizar un senderismo sin riesgos.

Para hacer esta ruta a nivel personal la dificultad está en el regreso, puesto que las dos opciones que tenemos son volver a caminar en el sentido contrario los 12 kilómetros o tener un vehículo que nos espere para realizar el largo trayecto de vuelta por la carretera.

Ahí es donde le podemos ayudar a que la ruta del Cares sea sólo éso, LA RUTA DEL CARES. Nosotros nos encargamos de llevarle y recogerle, le daremos una bolsa picnic para el trayecto ...

Recorrido

comenzamos nuestra ruta en Poncebos y terminamos en Cain, donde nos recogeran para regresar a Santander

Más datos

La ruta es practicamente llana aunque con algunas pendientes cortas. Sobre nosotros se encuentran las cimas de los Picos con más de 2000 metros y debajo el cristalino río Cares, en ocasiones a más de 800 metros de abrupto desnivel.

El camino es relativamente ancho y cómodo. Hay tramos tunelados con ventanas pero lo más común es que sea abierto al cielo. Cruzaremos el río dos veces, por el puente de los Rebecos y por el de Bolín, aunque en ambos casos lo veremos desde la altura.

Recomendaciones

La belleza de la ruta del Cares reside, entre otras cosas, en la profundidad de sus precipicios hasta el río. A pesar de su mínima dificultad debemos tener ésto en cuenta a la hora de caminar y evitar acciones temerarias. Recordemos que la montaña es para disfrutar.

Se debe llevar un calzado deportivo o bota de montaña, así como crema protectora para el sol y una gorra, especialmente en verano. También es aconsejable llevar una buena reserva de agua para beber (veremos muchas veces el río pero no podremos refrescarnos en él).

Por su baja dificultad la ruta puede ser realizada por niños a partir de los 8 años siempre acompañados por adultos.

Salidas Organizadas desde Santander todos los Sabados de Mayo a Octubre.

Precio 60 euros por persona

Trasporte en autobus

Salidas a las 9: 00 de la mañana desde la plaza de las estaciones en Santander

Incluido : Trasporte, Guia de Montaña para La ruta y comida